lunes, 25 de abril de 2011

Monólogo rojo

No sé a quién me dirijo puntualmente con estas palabras, no tengo claro si lo hago por gusto necesidad u obligación, es más, se supone que un monólogo “debe” estar preparado pero en realidad soy malo con las palabras, me desvío del tema todo el tiempo y hablo incoherencias frecuentemente porque las memorias me agobian, es imposible ignorarlas, son mi castigo.

No tengo carne ni piel normal desde hace ya bastantes siglos por lo que no recuerdo cómo era sentir el roce de un ser vivo o el calor de los labios ardientes de una dama, el frío del rocío matutino, el alivio de la hierba entre mis dedos, el viento cortando silencios, las balas atravesando carne en proporciones monumentales, la contaminación cerrando poros, el polvo cegando mi vista, la sangre bañando centímetro a centímetro mi cuerpo…en fin ya no siento y puedo decir que es casi una “bendición”. He cargado con miles de almas en mi espalda de lado a lado del planeta, de rincón en rincón y no debería quejaarme, conozco absolutamente todos los lugares del mundo y he “acariciado” cada una de las especies que ha pisado ésta tierra, esta que les dio hogar y ahora se los traga con ayuda de los gusanos, ¿ven? Así como tratan a su gentil anfitriona ella se encarga de cobrar uno a uno sus errores, justicia divina, hermosa justicia, y yo el juez que los ha de condenar a todos, se equivocan si creen que por ser la muerte no puedo ser el mismo demonio porque lo soy para gracia de muchos que poco saben de creatividad y desgracia de los escandalosos.

Ahora que me he definido para aquellos que no sabían quién era, más extraño parecerá que esté pensando en hablar de lo que hablaré, porque todo el mundo cree que la muerte, el demonio, jamás piensa en otra cosa que en guerras nucleares y maneras crueles o absurdas de asesinar, acabar amores “eternos” (porque yo también sé cómo separar enamorados), reclutar enfermos mentales etc. Pero ahora que me dieron cuerda ya no me callan, tendrán que escuchar mis inconformidades quieran o no, porque si no lo hacen sabrán lo que les espera y no, no es té con galletas.

Ay, son tantas cosas y tantos años de los que necesito quejarme para darle respiro a este ardor interno, son tantas desgracias por las que he pasado que siento que es por eso mismo que soy el demonio ¿quién más soportaría el desprecio que soporto yo? Es inhumano, soy inhumano. Voy a comenzar por el principio aunque pueda hacerlo por el final porque no les quiero revolver mucho la cabeza: ¿Por qué yo? ¿Quién me va a contestar esto ah? ¿Dios? ¡Já! Que me disculpen los creyentes si suelto una carcajada después de mencionarlo pero en mi humilde e infernal opinión ni siquiera él pudo haber castigado tan severamente a alguien, y es que por el contrario de lo que muchos piensan yo no soy quien soy porque me vino en gana, sí, de vez en cuando ese trastorno vengativo y aniquilador me invade pero no era para tanto. Y eso no es lo peor de todo, si supieran, si supieran que muchas veces lo disfruto pero luego vuelven las memorias y me llenan hasta los cuernos de desesperación y arrepentimiento.

Como si fuera poco haber sido elegido debo conformarme con ganar almas inútiles y horribles que no obtengo ni siquiera de manera honesta, ¿Qué bajo he caído verdad? chantajear para ganar ¡ni más faltaba! ¿Pero qué más puedo hacer? –Eso sí, es un chantaje muy sincero porque a mí no me gusta engañar- Ni siquiera montando un despacho con lindas flores, una secretaria de grandes muslos y mucho dinero invertido en publicidad lograría conseguir almas, o ¿alguno de ustedes en su sano juicio me diría: “Buenas, vengo a pactar la entrega de mi alma, realmente me encantó su comercial”? No, no lo creo. Ya llevo dos pesadillas en hombros, un destino manipulado y el peor método para obtener almas, un fracaso completo.

Por si fuera poco desmeritan mi trabajo, tanto que tuve que explicarles a todos que no existe “la muerte”, no hay tal costal de huesos, soy yo quien los arrastra y hospeda en el infierno porque es mi oficio y obligación…solo eso, nada personal ¿imaginan si odiara a cada ser humano que mato? Vaya, sí que me desgastaría. Hablando de matar también cargo con el peso de “crear” todo lo malo, ah que las drogas son malas porque “son cosa del Diablo”, que la música Metal es para “adorar al diablo” -me halagan pero es mentira- que los vagabundos son “el ejército del diablo”, y no sé cuántas cosas más dicen, no me quiero ni enterar porque se me haría más pequeño el ego, como lo supuse también creen que tengo un ego enorme, pues… bueno, tal vez de eso hable más adelante o sencillamente lo deje al aire como mis penas.

La verdad no me molesta que la gente hable sobre mí, lo que detesto es que piensen o asocien sucesos objetos y demás de manera equivocada ¿a quién se le ocurrió que cualquier cosa roja o negra con dientes enormes, ojos amarillos y piel escamosa emana muerte? ¿Por qué? Humanos, todos tan estúpidos y corrientes, si supieran las cosas que he hecho para demostrar mi presencia ¡están frente a sus ojos todo el tiempo y las consideran maravillas! : Ineptitud, de eso tampoco soy culpable pero debo lidiar con las consecuencias de su evidente existencia; primera señal: Las mujeres. Y no me vengan con que son “bendición de Dios” porque el ardor en el pecho de todo hombre –heterosexual- no es poder divino, o acaso no han llorado por alguna de esas féminas más de una vez, todas parecen débiles, frágiles, delicadas y tocadas por los ángeles con sus cabellos que el viento acomoda y su sonrisa inquebrantable, pero son invencibles, poderosas como yo.

Segunda señal -esta va en cadena-: La televisión, caja maestra de la estupidez. Usé este medio para transmitir una pequeña muestra de la verdadera maldad, las novelas y las tele ventas, de ahí -en la cadena como dije- el consumismo y la ilusión, los dos factores que se supone destruirán a la humanidad…está bien no me voy a resignar así que digamos que es cuestión de tiempo y unos cuantos realitys más. Tercera señal: Estados Unidos de América; no debería explicar por qué pero por si hay lugar para dudas resumiré un poco diciendo que es el cuartel general en el que mis más acertados planes se llevan a cabo y por lo tanto fue allí en donde comencé a probar las señales que mencioné anteriormente, ah, y también en Europa pero no es tan complicada la situación allí, el calor infernal se siente más hogareño con los norteamericanos, esta es pues la señal de las señales.

Cuarta señal: La ropa. Ay sí ya sé que yo ando en cueros y que les parece horrible, que para ustedes hombres es un milagro la fabricación de prendas teniendo en cuenta que esto aumenta sus ingresos y status social, les ayuda a prosperar en sus negocios y en varias ocasiones implica éxitos a nivel sentimental, pero lamento (o más bien disfruto) decirles que ¡La ropa es maligna! ¡Cohíbe! ¡Reprime! Yo no sé si vale la pena explicarles todas estas cosas, ah otra cosa que se me olvidaba ahora que hablamos de andar sin ropa es que yo no inventé la pornografía, fueron ustedes, al parecer no son todos sordos a mis gritos.

No quiero estancarme en las señales así que seguiré con la casi interminable lista de quejas, si los incomodo solo necesitan invocarme y complaceré sus peticiones creando la muerte menos dolorosa para ustedes, es todo lo que puedo hacer; los apodos o nombres “adicionales” que usan muchos para referirse a mí son como agua bendita para endulzar el café: un gran error, ¡ah! Por cierto esa es otra cosa que me saca de quicio, creen que para mí lo malo está bien y lo bueno está mal, falso. La explicación –en palabras que puedan entender- es que tengo una aberración consistente en hacer lo malo y no por eso es algo bueno, de lo contrario sería un santo. Ustedes y su cerebrito limitado. Como decía, “El patas”, “El chiras”, “El de abajo”, “El cuernudo” entre otros que por suerte no recuerdo. Una vez alguien dijo que The Beatles eran más grandes que Jesús y era eso lo que pretendía al formarlos aunque al parecer no me duró mucho la gracia así que intenté con otros como los Rolling Stones y Led Zeppelin pero no lo logré, ahora ¿Por qué no me llaman creador a mí? Si fui yo quien les dio todas esas bandas maravilla, además ¡quién en sus cabales piensa que Dios creó una banda que se hizo famosa con canciones como “No puedo obtener satisfacción” o “Simpatía por el diablo”! ¡Qué estupidez! Yo enviando recaditos a la tierra y estos ineptos todo se lo atribuyen a Dios, lo peor de todo es que creen que es bueno, es más, hasta lo agradecen cual regalo de cumpleaños, aunque también están los que se hacen pasar por creación mía, todos esos hombres con cruces al revés y mirada extraña que “cantan” por no decir que maldicen en mi nombre, basura.

Por cierto, hace miles o millones de años diría yo, quise mostrarle mi existencia a la poca humanidad que existía haciendo que abrieran un portal al mismísimo infierno, pero ahora todos creen que ese hecho fue nada más y nada menos que “el descubrimiento del fuego” ¡bah! Tarados, nunca me han visto y en realidad ningún ser –vivo- puede confirmar mi existencia pero cuando intento demostrarlo sacan a la luz su brillante cerebrito y me voltean los planes al revés, ah, eso me hace recordar otra de las cosas que les he llevado y creen que fue enviada por Dios, y aunque muchos no la conocen otros han hecho excesivo uso de ella, la libertad; si la ley les ha dado restricciones yo les he dado más de mil caminos para infringirla ¿ven que no soy tan malo como creían?.

Hubo algunos que captaron correctamente y al pie de la letra me mensaje, por ejemplo ese tipo Adolfo Hitler, le ofrecí todos los judíos que pude, se quedó con todos los que quiso y le di la libertad de hacer cualquier cosa con ellos, la cantidad de cuarteles y hombres que le vino en gana y la libertad de dirigirlos a su manera. Aunque también hay algunos que entendieron en reversa, se tomaron la libertad de abrir la boca cuando les da la gana, como revolucionarios de segunda y uno que otro Hugo Chávez. Hablando de dirigentes desquiciados hay -o veo yo- un dilema con este asunto, una cosa es que yo les de libertad de hacer lo que quieran con su pueblo, a mí no me importa si se gastan todo el dinero y no hacen absolutamente nada para promover el progreso o la seguridad, lo que me pone en llamas es que mientan, porque eso sí yo podré ser muy demonio pero no digo barbaridades, lo que me piden se los doy a cambio de su alma y cuerpo poniendo las reglas con letra clara dentro del contrato, no conozco la falacia aunque ustedes no lo crean, eso de ponerse a decir que uno hace algo para tapar los verdaderos actos es cobardía, yo prefiero que me digan ladrón a pasar por mentiroso ¿se imaginan? Luego no les creerán cuando digan que el diablo les dio permiso de hurtar, “¡Ahí viene el lobo! ¡Ahí viene el lobo!” “¡Fue el diablo lo juro! ¡Estaba en la letra pequeña del acuerdo!” ¡BASURA!.

Escucharme es muy aburridor ¿verdad que sí? Son los años, ni siquiera la vejez porque yo hace buen tiempo dejé de envejecer, yo no sé a ustedes pero a mí me parece demasiado tener que soportar toda la evolución oculto en el infierno, luego ser ignorado por los hombres prehistóricos, después ser culpado por la inquisición –tema que no tocaré porque no quiero causar un temblor o algo parecido- y las guerras, las armas, las revoluciones, las elecciones presidenciales… año tras año la misma rutina, mi “vida” es una desgracia. Ahora que pocos saben lo que en realidad gritaba la historia de la humanidad esperaría que trataran de arreglar uno de los tantos errores que han cometido, no por ustedes obviamente porque sería su ruina, por mí como reconocimiento a todo lo que les he ofrecido. De no ser así, es decir si prefieren callar, pueden solo darme las gracias porque llevo milenios anhelándolas.

No esperen por mí, ya veré cómo los sorprendo.

Nunca suyo, El Diablo.

1 comentario:

  1. ¿soy yo el diblo? ¿eres tu el diablo? ¿somos todo el diablo? ¿he visto al diablo?. Me hiciste sentir como el diablo, hiciste que mirara a los otros como el diablo. :) Me encanta.

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